Terapia online para la autoestima

Dejar de vivir bajo examen

No es que no hagas cosas.

Es que, hagas lo que hagas, aparece una sensación de fondo:
no es suficiente.

Puedes terminar algo y, en vez de alivio, llega la revisión.

Lo que faltó.
Lo que podrías haber hecho mejor.

La duda no espera a que falles.
Se adelanta.

Hay una voz interna que evalúa

Antes de hablar.
Después de hablar.
Cuando recuerdas algo que dijiste hace semanas.

No siempre es escandalosa.
A veces es sutil.

Pero está.

Y con el tiempo se vuelve normal vivir bajo ese examen permanente. 

La baja autoestima muchas veces no se vive como inseguridad evidente.

Se vive como autoexigencia
y crítica interna constante.

Quizá te hablas con una dureza
que nunca usarías con alguien a quien quieres.

Intentar compensarlo

Cuando surge esa sensación, suele aparecer una estrategia: esforzarse más.

Intentar hacerlo mejor. No cometer errores.

El problema es que nunca termina.

La baja autoestima no es solo falta de confianza

Muchas veces es el resultado de haber aprendido que el valor propio dependía de algo:
rendimiento,
aprobación,
comparación.

Cuando el reconocimiento externo se convierte en referencia principal,
la estabilidad interna se vuelve frágil.

Y cualquier crítica pesa el doble.

Cómo trabajo en terapia

La baja autoestima no se resuelve con frases bonitas.

Si esa sensación lleva años contigo, no se desmonta con motivación.

En sesión no busco convencerte de que vales, sino ir a la raíz de esa medida interna que te evalúa.

No se trata de inflar la autoestima, sino de desmontar el sistema
que la mantiene frágil.

Si esa voz no te deja en paz

Si el juicio interno se ha vuelto más fuerte que tu propia seguridad,
quizá no tengas que seguir peleando con él a solas.

Escríbeme y empezamos a desmontarlo.